Amarse mucho.

El dolor te da un doctorado en reacomodar las prioridades.
Si dolió, no solo hay que dejar ir, sino aprender y reacomodar las prioridades.

Si alguien te lastimó sin querer o queriendo como sea, la responsabilidad de sanar es tuya, siempre y cada día.

No hay culpables cuando de sentimientos se trata, nadie puede manejar eso, todos alguna vez lastimamos sin querer y nos lastimaron.

El dolor permea, no te hace inmune, pero te avisa que no corras tan rápido que al único lugar que tenés que llegar es a vos mismo.

Amarse, primero, segundo y tercero y mucho, para después poder amar sano.

Comentarios